Originaria del municipio de Santa Apolonia Teacalco, Tlaxcala, Natalia Teniza Portillo (27 de junio de 1920 - 7 de marzo de 1986) fue una militante comunista mexicana, cuya vida estuvo marcada por la lucha agraria y la defensa de los derechos de las y los trabajadores. A 40 años de su partida, su vida y legado fueron revisados por el investigador Milton Gabriel Hernández García, con el fin de circunscribirla como precursora del feminismo tlaxcalteca.
Su estudio se presentó en la quinta sesión del Seminario Interno de Investigadores e Investigadoras del Centro INAH Tlaxcala, el cual, según palabras de su titular, José Vicente de la Rosa Herrera, es un foro multidisciplinario cuyo objetivo es generar el intercambio de ideas entorno al patrimonio cultural estatal y acercar trabajos de rigurosidad académica a la sociedad.
Durante la presentación, el etnólogo Hernández García, adscrito al Centro INAH Tlaxcala, señaló que, más allá de estar o no a favor de Teniza Portillo, es importante conocer el liderazgo de esta mujer campesina, partera, política y luchadora social, a quien en la entidad se le atribuye una participación importante para lograr el reparto de tierras, entre 1964 y 1978.
“En ese momento, los campesinos luchaban contra latifundistas disfrazados de propietarios, y el último recurso que tenían para que se les otorgara una fracción de tierra era la invasión. Tlaxcala, gracias a la forma de actuar de Natalia Teniza, se convirtió en un referente nacional de movilización y apropiación de tierras, para forzar al gobierno a la negociación sin tener que llegar a la lucha armada”, explicó.
En el estudio documental y hemerográfico emprendido en torno a ella, el investigador del INAH identificó que Natalia Teniza, Enrique Ramírez Torres y Ramón Danzos Palomino eran reconocidos por el gobierno como agitadores comunistas de la Central Campesina Independiente (hoy CIOAC), y que ella fue enviada cinco veces a prisión, la primera por el delito de sedición, en 1964.
Asimismo, en el Archivo General de la Nación encontró que el nombre de la teacalquense aparece en distintas movilizaciones campesinas hacia la Ciudad de México, y que dirigió numerosas revueltas campesinas en los municipios tlaxcaltecas de Huamantla, Nativitas, Calpulalpan, Altzayanca y Tlaxco. Incluso, se localizó un registro, de 1979, donde el gobierno la identificaba plenamente entre las filas del Partido Comunista Mexicano.
Como militante de ese partido alcanzó el cargo de diputada local de 1980 a 1983, y gestionó una secundaria general y la Escuela Normal de Teacalco, la cual pasó a ser el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica. Su última participación política fue en 1985, cuando se le designó como candidata del Partido Socialista Unificado de México a la presidencia municipal de Nativitas.
“A partir de entrevistas sostenidas y testimonios recogidos con gente de la comunidad que conoció o escuchó hablar de la citada líder socialista, sabemos que en su morral cargaba mazorcas quemadas para usarlas en los mítines; era de carácter fuerte y calzaba sin pena zapatos de diferente color, pero también se le veía descalza o con huaraches; vestía de enaguas de manta, rebozo, trenzas, era delgada y sabía náhuatl”, refirió el etnólogo Hernández García.
Concluyó que su nombre ha sido tomado como bandera de Santa Apolonia Teacalco y hay una escultura de ella en la entrada del pueblo. Para Tlaxcala, también se convirtió en un referente, ya que existen murales feministas que exaltan su presencia, se hizo una canción en su honor y una Casa de Cultura en Atlangatepec. Además, fue la primera mujer cuyo nombre quedó inscrito en el muro de honor en la Sala de Sesiones del Congreso del Estado de Tlaxcala, y se instituyó una presea en su memoria.
Asimismo, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo la reconoció como una mujer forjadora de la patria, y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales recientemente confirmó que el polo de desarrollo para el Bienestar de Tlaxcala, en el municipio de Huamantla, lleva por nombre “Natalia Teniza Portillo”, ya que honra a la mujer que, entre sus luchas, están los terrenos donde ahora de construye este complejo de economía circular, para transformar los residuos en un modelo sostenible. (Boletín)