Desde esta Oficina reprobamos de manera categórica cualquier agresión motivada por prejuicios, estigma o discriminación. Este tipo de conductas vulneran la dignidad de las personas y contraviene los principios fundamentales de igualdad y respeto a los derechos humanos.
La diversidad sexual es parte de nuestra vida social y cultural; por ello, ninguna persona debe ser violentada por su orientación sexual, identidad o expresión de género. Ejercer la propia identidad no debe implicar riesgo ni miedo.
Informamos que se ha establecido contacto con la persona afectada y que el caso ha sido canalizado a la Oficina de Atención a Periodistas y Personas Defensoras de Derechos Humanos, con el objetivo de dar el seguimiento correspondiente y garantizar el acompañamiento institucional necesario.
Hacemos un llamado a las autoridades competentes para que las investigaciones se conduzcan con debida diligencia, incorporando un enfoque de derechos humanos y perspectiva de diversidad sexual, así como para asegurar una atención libre de prejuicios y sin revictimización.
Reiteramos nuestro compromiso con la construcción de espacios seguros, incluyentes y libres de violencia, así como con la implementación de acciones que contribuyan a erradicar la discriminación y los discursos de odio.
Erradicar la violencia hacia las poblaciones de la diversidad sexual es una tarea colectiva que nos involucra a todas las personas. (Boletín)