El director de Protección Civil y Bomberos, Humberto Fernández Díez de Pino, explicó que las precipitaciones generaron escurrimientos provenientes de estados como Coahuila y Nuevo León, lo que derivó en una creciente temporal, además de la acumulación de basura y ramas en el cauce.
“Independientemente de los niveles del río Bravo es importante que no se introduzcan al río, puesto que es peligroso, tiene cavernas, algunos nadadores profesionales han perdido la vida, es importante tomar las medidas precautorias”, señaló.
El funcionario detalló que, además del aumento en el nivel, el agua presenta mayor velocidad, lo que incrementa el riesgo para quienes intenten ingresar. “Es una creciente por escurrimientos, por lloviznas y lluvias fuertes en Coahuila y Nuevo León, es por ello que tenemos una creciente temporal y hay que poner mucha atención en ello”, indicó.
Agregó que, aunque el nivel del río comienza a descender y podría estabilizarse en alrededor de 50 centímetros, se mantiene el llamado a extremar precauciones ante la presencia de corrientes y objetos arrastrados. (La Jornada)