Pero el pontífice argentino, de 88 años, no ha superado aún la crisis. Los médicos siguen cautos y han decidido que siga hospitalizado varios días más para recibir tratamiento, sin mencionar el período de rehabilitación que probablemente necesitará.
Los doctores afirmaron que se mantiene estable y ha consolidado mejoras en los últimos días, según los análisis de sangre y su buena respuesta al tratamiento. Francisco, que padece una enfermedad pulmonar crónica, sigue utilizando oxígeno suplementario durante el día y una máscara de ventilación por la noche para ayudarle a respirar.
En un parte el martes por la mañana, el Vaticano indicó que Francisco reanudó su fisioterapia física y respiratoria tras una noche tranquila. Como signo de la mejoría de su salud, Francisco también siguió el retiro espiritual vaticano de una semana a través de videoconferencia por tercer día, y pasó algún tiempo en oración en su capilla privada, indicó la Santa Sede.
“Realmente me hace feliz, porque estábamos tristes, ya que parecía que no se estaba recuperando”, dijo la hermana María Letizia Salazar, una monja que estaba rezando por Francisco el martes fuera del hospital Gemelli. “Pero ahora que tengo esta noticia, estoy muy feliz”.
Esta semana también incluye algunos aniversarios importantes para Francisco: el martes se cumplieron 67 años de su entrada en el noviciado de la orden religiosa de los jesuitas, y el jueves será el 12mo aniversario de su elección como papa. ( La Jornada)