Ante el anuncio del Servicio Nacional de Meteorología, cientos de compradores realizaron compras de pánico de agua embotellada, enlatados y artículos de higiene personal, vaciando los estantes de diversos supermercados.
De acuerdo con el secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, hasta 240 millones de estadounidenses pueden verse afectados por la tormenta.
Por lo pronto, 16 estados y la capital Washington declararon estado de emergencia.
Mientras tanto, más de tres mil 400 vuelos dentro y fuera de Estados Unidos fueron cancelados.
Los registros de temperaturas extremas señalan los menos seis grados en Texas, 15 centímetros de acumulación de nieve en los estados de Oklahoma y Arkansas. (Once Noticias)