Los cancilleres, de acuerdo con un breve comunicado difundido por la dependencia diplomática rusa, hablaron de “los temas prioritarios de la cooperación bilateral y la agenda internacional”, así como del calendario de “los próximos contactos” programados entre Rusia y Cuba.
Lavrov confirmó “la posición invariable” de Rusia respecto a que “es inadmisible ejercer presión económica y usar la fuerza contra Cuba” y, en particular, “poner obstáculos a los suministros de hidrocarburos a la isla”, lo que –en opinión del jefe de la diplomacia rusa– “podría deteriorar seriamente la situación económica y humanitaria en Cuba”.
Al publicar este lunes las respuestas a preguntas que se le formularon por escrito y no le dio tiempo de contestar en la conferencia de prensa, el pasado 20 de enero pasado, acerca del balance de la política exterior rusa en 2025, Lavrov destacó: “Cuba es socio estratégico de Rusia en América Latina y la región del Caribe, un país solidario con nosotros que mantiene ideas afines y es nuestro aliado en el ámbito internacional”.
De acuerdo con el canciller ruso, “nos unen sólidas relaciones de amistad, comprensión mutua y solidaridad que han demostrado su vigencia a lo largo de los años”.
Subrayó: “Desde hace más de siete décadas, Cuba vive en condiciones de férreo e ilegal bloqueo económico, comercial y financiero por parte de Estados Unidos. Y el país con honor y dignidad ha superado ese desafío. Mantiene su lealtad a los ideales que colocaron los cimientos del movimiento que a mediados del siglo XX se fijó como meta defender la soberanía y la auténtica independencia, convirtiéndose en símbolo de los anhelos de cambio de muchos países”. (La Jornada)