El juez James Boasberg exige facilitar el regreso de 137 migrantes venezolanos que fueron deportados injustamente a El Salvador en marzo de 2025 de forma indebida. La resolución establece que el retorno puede realizarse de manera independiente o mediante vuelos hacia un puerto de entrada estadunidense, donde los migrantes volverían a quedar bajo custodia de autoridades migratorias mientras se revisan sus casos.
Boasberg señaló que el gobierno “privó claramente” a los migrantes de notificación y la oportunidad de desafiar su expulsión, derechos esenciales bajo la Constitución de Estados Unidos y explicó que el Departamento de Justicia había sostenido que los 137 migrantes no podían ser devueltos de la misma manera que otros deportados el verano pasado, como en el caso de Kilmar Ábrego García.
Sin embargo, Boasberg rechazó esa defensa y pidió al gobierno a cumplir con los principios de debido proceso. Boasberg señaló que, aunque algunos de los afectados habían sido liberados en Venezuela como parte de un intercambio de prisioneros, el derecho de estos migrantes a presentar hábeas corpus y desafiar las decisiones de deportación no desaparecen por el simple hecho de haber sido trasladados fuera del país.
Durante la audiencia, también se destacó que el apoderado legal de los demandantes no pudo detallar con precisión cuántos de los deportados siguen en Venezuela y cuántos desean continuar con sus demandas de hábeas corpus, aunque sí mencionó que eran “varios”. (La Jornada)